Giorgio Caproni

Giorgio Caproni (Livorno, 7 de enero de 1912 – Roma, 12 de enero de 1990) fue uno de los más grandes poetas italianos del siglo XX. Su producción poética, que abarca desde el neorrealismo hasta el simbolismo, se caracteriza por una profunda reflexión sobre la condición humana y la naturaleza del lenguaje.
El poeta fue maestro de escuela primaria y visto su vocación fue definido por Paolo Mauri como «el maestro de los niños pobres» porque por su ideología política se sentía atraído sobre todo por la redención de los más desfavorecidos.
Para citar una anécdota, Giorgio Caproni mientras ejercitaba su profesión se comportaba como un niño entre otros niños y utilizaba métodos de enseñanza y de evaluación inusuales, curiosos, vinculados a la participación del alumno, a una horizontalidad didáctica que saltaba cualquier rigidez académica para crear familiaridad, complicidad y compartir el rol didáctico.

Segundo Tema de estudio: Las Máscaras

¿Quién sabe si algún día tiraremos las mascarillas?

Quién sabe si algún día tiraremos las mascarillas que llevamos en la cara sin saberlo. Tal vez Caproni intentó identificar a las personas que conoció. quizás entre los muchos, entre los millones encontró a esa persona cuyo rostro y máscara coincidían. Puede ser que de esa persona haya obtenido las respuestas y las palabras, que siempre había estado esperando. El tema de la máscara fue tratado por Pirandello, por Eugenio Montale, por Caproni, por Antonia Pozzi… hay muchos ejemplos. Se trata de un tema siempre actual.

Al estudiar Giorgio Caproni, mi último tema de estudio fue el de las «máscaras». máscaras que en el pasado he encontrado en la poética del humor de Luigi Pirandello, para quien, a diferencia de lo que sucedió antes que él, con maestros del humor europeo como Miguel De Cervantes y Sterne, el humor fue una característica perenne del arte y del hombre, con carácter también histórico, derivado de condiciones particulares que han pusieron en crisis las certezas antiguas.

El siguiente poema de Giorgio Caproni me hizo recordar la oscilación de Pirandello que describe un límite inherente al hombre que siempre ha vivido en un mundo carente de sentido y que, sin embargo, crea una serie de autoengaños e ilusiones, a través de las cuales busca dar sentido a la existencia. En esta perspectiva, el humor sería la eterna tendencia del arte a revelar esta contradicción. También se puede detectar el malestar, típico de la modernidad, que conduce al desencanto, a la confusión, en la que ciertos parámetros de la verdad ya no existen.

La máscara nos hace pensar en los típicos engaños individuales y sociales que constituyen una forma de existencia. La máscara da la forma y la forma bloquea el empuje anárquico de las pulsiones vitales. La máscara representa un contraste entre vida y forma y es uno de los temas constitutivos del arte de Pirandello. Para este autor la máscara no es un objeto, se vuelve el sujeto, que, obligado a vivir en la forma, ya no es una persona íntegra, coherente, compacta, fundada en la correspondencia armoniosa entre deseos y realización, pasiones y razón; por tanto, se reduce a una máscara (o a un personaje) que desempeña el papel que la sociedad le exige. Este aspecto también se puede detectar en la poética de Caproni, que afirma, como Pirandello, que todos los hombres son máscaras, pero abre la posibilidad de que alguien rompa ese rol, una diversidad que marca la diferencia. Esta perspectiva abre un nuevo parámetro de confianza, de quien deja el personaje para ser persona, recuperando la integridad del individuo y su unidad intelectual, moral y psicológica, fuera de la máscara. Así, como una gota de esperanza. Caproni se refiere a alguien que sale de la ficción.

El mar quema las máscaras,
el fuego de la sal las quema.
Hombres llenos de máscaras
centellan en el litoral.

Sólo tú puedes resistir
en la hoguera del Carnaval.
Tu sola sin mascaras
escondes el arte de existir.

(De Cronistoria, Vallecchi editore, 1943)

Il mare brucia le maschere,
le incendia il fuoco del sale.
Uomini pieni di maschere
avvampano sul litorale.

Tu sola potrai resistere
nel rogo del Carnevale.
Tu sola che senza maschere
nascondi l’arte d’esistere.