Carlos Cubeiro

Carlos Cubeiro nace en A Coruña el 23 de noviembre de 1958.
A principios de los años 80 compuso su primer poema, a partir de entonces le siguen otros muchos. En 1987 recibe un tercer premio de poesía organizado por el centro ECCA de A Coruña. Desde entonces la poesía forma parte de su vida, presentándose a diversos concursos literarios siendo también un extraordinario lecto.
A principios de los años 90 comienza a escribir relatos, sin embargo, entra en un periodo de hibernación, despertando unos años más tarde, donde vuelve a sumergirse nuevamente en su poesía y en su narrativa.

Descalzo por la arena

Camino descalzo
Mis pies se humedecen
en la arena empapada por
la marea roja y púrpura del alba

Camino por la orilla
mientras las olas salpican
mi cuerpo
creando reflejos
púrpura y rojos en la mañana

Humedezco mis pies en la arena
bañada por el agua,
cuando me acaricia la brisa
templada
que escribe un verso tras otro
sobre mi piel dorada

Me sumerjo en ese mar
púrpura, con hilos rojos que van
iluminando el día,

Al salir del agua
es mi piel el espejo de los
colores del alba,
Son hebras celestes que mezcla
la brisa cálida,
la misma que escribe mis versos
cuando camino por la arena
arrastrando las algas a mí paso

Los rayos de la mañana que crece
iluminan mi cuerpo
envuelto por algas y arena
mientras…
la brisa que abrasadora
de mediodía sigue marcando
en mi piel dorada los versos,
los que no escribo con la pluma
blanca de gaviota

El atardecer se vuelve ámbar,
naranja y plata
Crece la mitad de la luna
cuando se baña el sol en un
mar de calma, sin olas, que
besa la arena en silencio y
despacio, muy despacio

Veo escritos los versos de
pluma blanca en mi piel de plata
cuando camino por la playa
paso a paso

La brisa que enfría a cada instante,
me envuelve,
me empapa la marea que descubre
mi piel desnuda
con cien versos dibujados en
pecho y espalda

La media luna ilumina mi piel
mojada
la que camina desnuda por la
playa
Puedo escribir
cien versos de amor,
cien versos de esperanza
Bajo la brisa helada,
los escribe sola
ella sola, mi mágica pluma blanca

Camino descalzo por la orilla
empapada de mar
Creando siempre mis versos
que nacen en mi alma.